No puedo creer que ya estemos a 1 de julio. ¿Quién maneja el tiempo? ¿Podría usted detenerlo? ¡Gracias! Cada día soy más consciente de aquéllo que todo el mundo dice y repite: hay que vivir el día a día porque nunca se sabe. Nunca se sabe. Este año siento que no puedo llegar a ser, sino que simplemente estoy. Pero sé que esta sensación tiene fecha de caducidad: 31 de julio de 2004.
A punto de terminar mis exámenes finales, me dispongo a recibir una visita de la sra reflexión, que viene a visitarme en varias ocasiones durante el año. Hay que ponerlo todo en orden, ¡ desordenada!, me dirá.